Mantener la confianza de la opinión pública es cada vez más difícil. En un escenario de tensiones y polarización crecientes a todos los niveles, gestionar la reputación se ha convertido en un trabajo tan importante como delicado para la mayoría de las organizaciones. Esto es especialmente evidente en algunas áreas que han pasado de ser siempre sinónimo de valores positivos a ser espacios para la polémica, como la sostenibilidad, la lucha contra el cambio climático, la inclusión o la diversidad.
Por otro lado, el coste de cometer una equivocación también ha aumentado en los últimos años, a medida que las regulaciones públicas y los resultados de algunos litigios recientes han incrementado el riesgo de sanciones, reclamaciones y daños financieros. Todo esto tiene un reflejo en las preocupaciones de las empresas y sus gestores de riesgo, tal como revela la tercera edición de nuestra Reputational Risk Readiness Survey.
Los resultados de nuestro informe señalan que los factores de riesgo que más preocupan a las empresas están cambiando, pero también que las empresas son cada vez más ágiles a la hora de evaluar los riesgos reputacionales y están dispuestas a asumir un mayor nivel de riesgo si creen que una actividad o un acuerdo es adecuado para sus operaciones. Además, las respuestas de las organizaciones encuestadas revelan que la reputación ya no se gestiona tanto como una cuestión de marca o imagen, sino más bien como un riesgo operativo y financiero.
A continuación, profundizamos en las que las empresas consideran como las grandes amenazas para su reputación en 2025.
Los riesgos reputacionales en 2025
Los resultados principales de la encuesta de WTW señalan un claro aumento de la preocupación por los riesgos cibernéticos, ya que el 65 % de los encuestados consideran que el impacto de los ciberataques en la reputación es uno de los riesgos reputacionales que más les preocupa. Además, las cuestiones medioambientales siguen ocupando un lugar destacado (64 %), seguidas de los temas de gobernanza y compliance (56 %), los posibles abusos o excesos con la plantilla (49 %) y las cuestiones sociales y de derechos laborales (47 %).
El impacto de la ciberseguridad en la reputación
Las organizaciones avanzan en su transformación digital y cada vez es más habitual trabajar con tecnologías emergentes y disruptivas, como la inteligencia artificial (IA). Esto hace también que las empresas sean más conscientes del impacto que un fallo del sistema o un ciberataque podría tener en su reputación. Además, el contexto de la ciberseguridad es cada vez más complejo, si añadimos al cóctel de amenazas el aumento de la desinformación y el uso de la tecnología como arma.
Cuando se vulneran los sistemas y la seguridad de los datos de la organización, los daños pueden ir mucho más allá de las pérdidas financieras y provocar un desgaste de la confianza del cliente y de los socios, así como la pérdida de oportunidades de negocio. No es de extrañar que casi dos tercios de los encuestados por WTW mencionaron los ciberataques entre sus cinco principales factores de riesgo para la reputación.


