Este último año nos ha colocado en situaciones de aislamiento de nuestro entorno laboral y social que nadie creía que podía llegar a vivir. Ante esta situación, también aprendimos la importancia de encontrarse bien físicamente, hacer ejercicio, cuidar la alimentación y contar con una red en la que apoyarnos ante una enfermedad. El wellbeing de nuestros empleados se sustenta sobre cuatro pilares fundamentales, siendo el bienestar físico uno de ellos.
Pero ¿qué es el bienestar físico?
La importancia de la salud ha cobrado una nueva dimensión para todos nosotros. Sin embargo ¿sabemos qué significa estar sano? Más allá de lo obvio, no estar enfermo, el bienestar físico pasa también por entender la salud de uno mismo y saber gestionarla, adoptar hábitos saludables y medidas preventivas, aprender a convivir con enfermedades crónicas, llevar un estilo de vida activo y una alimentación equilibrada y estar preparado para afrontar situaciones de enfermedad o lesiones inesperadas.
¿Por qué es importante el bienestar físico?
Descansar cinco minutos por cada hora de trabajo, dormir un poco más por las noches o hacer ejercicios para recuperar nuestros músculos tras una jornada sentado ante el ordenador tiene más beneficios de los que podríamos imaginar.
Cuidar el bienestar físico ayuda a reducir los niveles de estrés y ansiedad, que en muchos sentidos se han disparado durante el último año. Además, un empleado que disfruta de una buena salud será más productivo y aportará un impacto positivo a todo su entorno laboral. Por último, un empleado que sienta que la organización está más implicada con su bienestar físico será un empleado más comprometido.