- Qué es el bienestar económico
- Importancia del bienestar económico
- De qué depende el bienestar económico
- Cómo se mide el bienestar económico
- Cómo mejorar el bienestar económico
- Estrategia integral de bienestar
En la última década hemos podido comprobar, en varias ocasiones, el impacto negativo de las crisis en el bienestar económico de los trabajadores. La última, con las medidas de contención del gasto, flexibilización de la plantilla y cierre de negocios durante la pandemia.
El equilibrio financiero se relaciona directamente con la productividad y el compromiso de los empleados. La inseguridad económica, a su vez, tiene un impacto directo en la salud física y mental de las personas. Por eso, el wellbeing financiero es uno de los aspectos que más atención está recibiendo dentro de la estrategia de bienestar de las empresas.
¿Qué es el bienestar económico?
La estabilidad financiera es una de las grandes preocupaciones de los empleados. Desde la irrupción del COVID-19 en nuestras vidas, un 70% de los trabajadores asegura haber sentido cierto nivel de inseguridad económica. Además, para uno de cada cuatro empleados, los problemas financieros impactan directamente en la planificación de su vida y, sobre todo, en el ahorro para la jubilación.
Bajo el concepto de bienestar económico se engloban todas las acciones de la organización encaminadas a que los empleados no sufran estrés por motivos financieros y a fomentar su independencia económica. Esto pasa por aprender a gestionar el dinero para cumplir con todas nuestras obligaciones y pagos, establecer una serie de objetivos financieros alcanzables y comprensibles y crear un fondo frente a contingencias e imprevistos, lo que habitualmente se llama un colchón económico.
Para la empresa, el bienestar financiero supone, en gran medida, que los empleados alcancen la suficiente independencia económica como para que se puedan jubilar en el momento idóneo, tanto para ellos mismos como para las necesidades del negocio.
Importancia del bienestar económico
Los aspectos financieros están en la base del bienestar de las personas. Sin unos ingresos mínimos y sin una planificación adecuada es difícil disfrutar de bienestar físico, mental y social. Dentro de la empresa, el bienestar económico influye directamente en el compromiso de los empleados y en su productividad y rendimiento.
Las compañías con niveles elevados de bienestar obtienen mejores resultados. De forma más concreta, cimentan el compromiso de los empleados el doble de rápido que una empresa con un nivel bajo de bienestar. Y logran reducir el número de empleados estresados en hasta un 70%, disminuyendo también en más de seis días al año por empleado el absentismo no justificado.
¿De qué depende el bienestar económico?
Desde las empresas, tenemos dos formas de influir en el bienestar económico de los empleados más allá de los aspectos salariales. Por un lado, podemos dotar a los empleados de herramientas que contribuyan a mejorar su planificación financiera. Por otro, podemos apostar por programas de formación que permitan a los empleados tomar el control de su presente y su futuro económico. Tener seguridad y bienestar financiero significa:
- Ser consciente de las obligaciones financieras y ser capaz de atenderlas.
- Planificar objetivos y alcanzarlos, así como comprender las opciones disponibles.
- Contar con la capacidad de absorber un impacto financiero imprevisto.
- Adquirir los hábitos adecuados para mantener el nivel de vida deseado sin descuidar las necesidades futuras.
¿Cómo se mide el bienestar económico?
Llevar el control de la estrategia de bienestar económico de una empresa no siempre es sencillo. Bajo nuestro enfoque de análisis y diagnóstico integral del wellbeing corporativo, medimos el bienestar financiero en base a:
- Datos de recursos humanos.
- El nivel de preocupación sobre el estado financieros actual y futuro de cada empleado.
- La disponibilidad de herramientas y acciones de formación financiera.
- La facilidad para acceder a productos de ahorro e inversión.
- La disponibilidad de seguros de ahorro y vida, entre otros aspectos.
Tres ejemplos de cómo mejorar el bienestar económico
Pensar en bienestar económico nos lleva a pensar en ingresos y beneficios financieros. Sin embargo, este tipo de bienestar pasa también por fomentar el ahorro, disponer de instrumentos de planificación y la formación en aspectos básicos de gestión económica.





